Relación Causa-(D)-efecto

galaxy

Y como diría una mente brillante de nuestra era, «del mismo modo pero en sentido contrario».

El problema, el de siempre. ¿Cómo reconciliar lo que sabemos hasta hoy con la idea del ente supremo creador? Cada vez nos acercamos más a las respuestas que el hombre lleva buscando desde siempre. Pasamos del universo politeísta sumerio en dónde el sol desaparecía durante la noche para ser reconstruido al día siguiente, a las religiones monoteístas de la modernidad. Para los sumerios, Enlil, Enkli, An y muchos otros eran los encargados de que este intrincado fenómeno se mantuviera constante por la eternidad. Y todo funcionaba bien hasta que llegaban los eclipses. Algo diferente. La furia de los dioses. Algo sin explicación.

Para nosotros hoy en día, un ser único omnisciente, omnipresente y todopoderosos se encargó de crear todo y listo, solucionado el problema. Y todo funcionaba bien hasta que llegaron las paradojas. Solo por mencionar una, es un verdadero problema que ese ente sea el origen de todo. Porque el todo incluye tanto a lo «bueno» como a lo «malo». Atribuirle lo «malo» a una otra entidad estratégicamente menor, necesariamente indicaría una leve inferioridad de nuestro ente supremo. Y eso no se puede.

La ciencia, ¡Oh la ciencia! nos llevó de rezarle al sol y a la luna para una buena cosecha, a unos milisegundos luego del big bang. Sin embargo, los creacionistas y otros dementes dirían:

—Y su adorada ciencia, ¿Qué dice sobre lo que pasó antes de ese satánico big bang?

Lo cual es una pregunta tan loca como ellos. Ya Aristóteles se había despachado con las relaciones de causalidad (no casualidad), Descartes terminó de martillar la idea con el famoso pienso, luego existo y su cuasi contemporáneo Newton, nos jodió cuando dijo que ante una acción siempre habrá una reacción. Así quedamos inevitablemente anclados a la estructura antes-después, que es limitada, finita, como nosotros. La pregunta es floja, como ellos, pero esencialmente lo que están preguntando es cómo ver lo que pasó antes de que el universo naciera. ¿Ver?, nosotros vemos gracias a la luz y si la luz solo lleva viajando 14 billones de años, ¿Cómo pretenden éstos marihuanos ver lo que no existe?…¡Ah!, por eso la necesidad de crear al creador.

Así que para responder la pregunta, hay varias consideraciones. Primero, afortunadamente la ciencia no es directamente proporcional al número de padresnuestros y avemarías y en ese sentido, se puede decir sin miedo que parte de la respuesta es: no se sabe con certeza…todavía. Segundo, el aparente problema que genera antes = nada y después = algo, o para ponerlo en palabras de las civilizaciones del 3000 BC: al inicio no había nada y luego se creó la luz, se podría solucionar con la noción del espacio-tiempo como uno solo. Bajo ese esquema, las aparentes fronteras del universo perderían sentido sentido y dejaríamos de pensar en algo finito. Muchos de los fenómenos cuánticos podrían también ser usados para éste fin. Si bien esto suena bastante abstracto, con seguridad es mejor que sentarse a aceptar todo por dogma o fe, porque esa salida es fácil. Los argumentos de tipo «como no sé lo que es, seguramente es algo extraterrestre o un ser superior» se conoce como apelación a la ignorancia o argument from ignorance y sencillamente no tienen ningún valor agregado. Juzgar elementos desconocidos bajo nuestros limitados ojos y nuestra limitada estructura causa-consecuencia siempre generará dolores de cabeza, pero no es mala idea para pasar el tiempo. Algún físico ya lo dijo de la siguiente manera: es como tomar un vaso, llenarlo con agua de mar y concluir indiscutiblemente que las ballenas no existen.

Mientras las religiones se encargan de promover la aceptación de un dogma central por méritos de la fe y –yendo más allá– de no aceptar nada diferente a lo escrito por algún loco como si se tratase de una militancia subversiva, la ciencia no depende del número de rezadas por metro cuadrado de abuela en iglesia multiplicado por las pepas del rosario al cubo.

La ñapa.

Solo para entretener la mente, imaginemos a nuestro creador máximo en las siguientes situaciones:

—Y ahora, ¿A qué país beneficio en ésta guerra?

—¿Qué equipo merece ganar?

—¿Curo el cáncer de Pepito Pérez?

—Se me olvidó seguir enviando sida al África.

—Un par de terremotos más en Japón y dejo listo al país.

—¿A qué loca me le aparezco hoy?

—¿Será que es hora de otro Hitler?

—Hora de borrar todo ese correo no deseado lleno de novenas, rezos, misas.

Twitter:
@LaVentanaRota_
@diegocp6

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s